Uno de los grandes secretos del kamado no está en la receta, ni siquiera en el combustible, sino en cómo controlas la temperatura. A diferencia de otras barbacoas, el kamado trabaja como una cámara cerámica altamente estable, lo que permite cocinar de formas muy distintas simplemente ajustando el flujo de aire y el rango térmico.
Por eso, cuando hablamos de métodos de cocción en kamado, no lo hacemos solo en términos de técnica, sino en función de la temperatura de trabajo. Cada rango térmico abre la puerta a distintos métodos, ritmos de cocción y resultados finales.
En esta guía vas a descubrir qué métodos de cocción existen según la temperatura, cuándo utilizar cada uno y qué tipo de elaboraciones encajan mejor en cada caso.
Cómo influyen las temperaturas en los métodos de cocción del kamado
En un kamado, la temperatura no es solo un número: determina cómo circula el aire, cómo se comporta el carbón y qué tipo de cocción se produce en el interior. A medida que aumentamos o reducimos la temperatura, cambian la apertura de las ventilaciones, la intensidad del fuego y la forma en la que el calor envuelve los alimentos.
A continuación encontrarás los métodos de cocción en kamado organizados por rangos de temperatura, desde cocciones lentas y controladas hasta técnicas de calor extremo. Cada rango incluye sus métodos específicos, sus usos ideales y la forma correcta de trabajar el kamado para obtener resultados precisos y repetibles.
🔥
TEMPERATURAS BAJAS
Rango orientativo: 100–140 °C
Trabajar a bajas temperaturas es una de las grandes fortalezas del kamado. Gracias a su masa cerámica y al control preciso del oxígeno, es posible mantener calor estable durante horas sin picos bruscos.
Cocciones lentas
Este método se basa en mantener una temperatura muy estable durante largos períodos de tiempo. El calor rodea el alimento lentamente, permitiendo que las fibras se ablanden sin perder jugosidad.
Es el método ideal para:
Cortes grandes y duros
Carnes que necesitan muchas horas
Elaboraciones donde la textura final es clave
La ventilación suele estar muy cerrada, tanto arriba como abajo, y el kamado trabaja casi como un horno sellado.
Temperatura: 110 °C (230 °F)
Cocción gradual
Similar a la cocción lenta, pero con un enfoque algo más flexible. Aquí se puede comenzar en un rango bajo y subir ligeramente la temperatura de forma progresiva según avanza la cocción.
Es un método perfecto cuando:
Quieres más control sobre el punto final
Necesitas adaptar la temperatura durante el proceso
Buscas equilibrio entre ternura y estructura
Temperatura: 140 °C (285 °F)
🔥
TEMPERATURAS MEDIAS
Rango orientativo: 180–200 °C
Este es el rango más versátil del kamado. Aquí el calor ya tiene presencia, pero sigue siendo controlable y uniforme. El domo cerámico empieza a jugar un papel clave, irradiando calor de forma constante.
Cocciones medias
En este método se trabaja con un calor suficiente para cocinar el alimento por completo, pero sin agresividad. Es ideal para piezas que necesitan cocción interna sin quemarse por fuera.
Funciona especialmente bien cuando:
Buscas dorado suave
Necesitas tiempos medios de cocción
El equilibrio es más importante que la rapidez
Temperatura: 180 °C (355 °F)
Cocción en horno medio caliente
Aquí el kamado se comporta como un horno cerámico. El calor circula de forma envolvente y estable, lo que permite hornear sin contacto directo con la llama.
Es el método perfecto para:
Panes
Empanadas
Preparaciones que requieren calor indirecto constante
Temperatura: 200 °C (390 °F)
🔥
TEMPERATURAS ALTAS
Rango orientativo: 225–250 °C
En temperaturas altas el kamado empieza a mostrar su carácter más intenso. El flujo de aire es mayor, el carbón responde con rapidez y el calor se transmite de forma directa y contundente. Aquí entran en juego el sellado, el dorado y la reacción inmediata en superficie.
Cocción rápida u horno caliente
Este método combina rapidez con control. El calor es fuerte, pero todavía manejable, lo que permite cocinar piezas relativamente pequeñas con buen equilibrio entre el interior y el exterior.
Es ideal cuando:
Quieres dorar sin quemar
Buscas rapidez sin perder jugosidad
Trabajas con cortes medianos
Temperatura: 225 °C (435 °F)
Cocción muy rápida u horno muy caliente
Aquí el tiempo manda. El alimento recibe una gran cantidad de energía en muy poco tiempo, por lo que el control del domo y de la ventilación es fundamental para evitar quemados.
Se utiliza cuando:
El objetivo es un sellado intenso
El interior ya está parcialmente cocinado
Buscas reacción inmediata en superficie
Temperatura: 250 °C (480 °F)
🔥
TEMPERATURAS MUY ALTAS
Rango orientativo: 275–350 °C
La ventilación debería estar totalmente abierta, en algunos casos inclusive sin la malla de protección,
por lo que recomendamos que se tenga un especial cuidado con la posibilidad de que cenizas calientes
caigan al suelo o sobre los pies descubiertos con un calzado inadecuado.
Para este método de cocción la ventilación superior deberá permanecer completamente abierta.
Cocción inmediata u horno muy caliente
Método pensado para exposiciones muy cortas al calor extremo. La energía del carbón y la radiación
del domo actúan de forma directa e intensa.
Usos habituales:
Horneado de pizzas
Kebab
Temperatura: 275 °C (525 °F)
Cocción estilo tandoori u horno extremadamente caliente
Cocción inspirada en hornos tradicionales, aprovechando el calor extremo y la radiación
para lograr sellados intensos y sabores muy marcados.
Ideal para:
Sellado caliente
Cocción de pizzas
Temperatura: 275 °C (525 °F)
Temperatura máxima recomendada
Es el límite superior aconsejado para el kamado. Aquí el carbón trabaja a máxima potencia
y cualquier descuido puede provocar sobrecocción o incidentes.
Aplicaciones:
Sellados extremadamente rápidos
Rostizados muy intensos
Temperatura: 350 °C (662 °F) Plus
⚠️ Nota importante sobre las temperaturas muy altas en el kamado
Trabajar a temperaturas muy altas en un kamado ofrece resultados espectaculares, pero también exige experiencia, control del fuego y conocimiento del comportamiento del equipo. En este rango, pequeños cambios en la ventilación pueden provocar subidas bruscas de temperatura y situaciones difíciles de corregir.
Si estás empezando con tu kamado, lo más recomendable es dominar primero los métodos de cocción a temperaturas medias y altas, donde el control es más progresivo y el margen de error menor. Una vez interiorizado ese manejo, dar el salto a las temperaturas extremas será mucho más seguro y predecible.
Profundiza y aplica estos métodos en la práctica
👉 Descubre los diferentes tipos de cocción en kamado, donde verás cómo aplicar cada método según la disposición del fuego, la altura de la parrilla y el uso de deflectores.
👉 Explora recetas en kamado pensadas para altas y muy altas temperaturas, como pizzas, kebabs o sellados rápidos, y aprende a llevar estos métodos al plato con resultados reales.
Conclusión
Dominar los métodos de cocción en kamado según la temperatura es la base para cocinar con control y confianza. Cada rango térmico —desde las cocciones lentas y estables hasta el calor extremo— implica una forma distinta de gestionar el fuego, la ventilación y el tiempo, y determina directamente el resultado final en el plato.
Entender cómo responde el kamado en cada temperatura te permite repetir resultados, evitar errores comunes y adaptar la técnica al alimento y al objetivo de cocción. No se trata de cocinar más rápido o más fuerte, sino de saber cuándo y cómo aplicar cada método.
A partir de aquí, el siguiente paso es llevar este conocimiento a la práctica: elegir el tipo de cocción adecuado y aplicarlo en recetas reales. Con una buena base de control de temperatura, el kamado deja de ser impredecible y se convierte en una herramienta precisa, versátil y extremadamente potente.