Cocinar en un kamado no es solo hacer una barbacoa. Es aprender a trabajar con el fuego, el aire, la distancia y el tiempo para transformar ingredientes sencillos en platos con carácter, textura y sabor profundo.
A diferencia de otras parrillas, el kamado funciona como un sistema completo de cocción: asar, hornear, ahumar o cocinar lentamente no son técnicas separadas, sino distintas formas de usar la misma herramienta. Cuando entiendes cómo encaja todo, el kamado deja de ser complejo y se convierte en algo intuitivo.
En esta guía encontrarás la base para cocinar en kamado con criterio, sin errores comunes y con resultados consistentes, tanto si estás empezando como si ya tienes experiencia.

Qué significa realmente cocinar en kamado
Un kamado no cocina solo por la llama. Cocina por radiación, convección y acumulación de calor. Su masa cerámica absorbe energía, la estabiliza y la devuelve de forma uniforme a los alimentos.
Eso implica algo importante:
no se cocina “a ojo”, se cocina entendiendo el sistema.
Cuando cocinas en kamado estás decidiendo:
- Qué tipo de calor usar (directo o indirecto)
- A qué distancia colocar el alimento
- Cómo controlar el flujo de aire
- Durante cuánto tiempo mantener la cocción
- Qué superficie o accesorio usar
Dominar estas decisiones es lo que marca la diferencia entre improvisar… y cocinar bien.
Métodos de cocción en kamado: cómo se genera el calor
El primer paso para cocinar bien es entender cómo llega el calor al alimento. En el kamado, esto se traduce en métodos de cocción claros y combinables.
Aquí aprendes cuándo cocinar con llama directa, cuándo crear una barrera térmica, cuándo elevar la rejilla o cómo transformar el kamado en un horno estable durante horas.
👉 Si quieres profundizar en este punto, visita nuestra guía completa sobre los métodos de cocción en el kamado, donde explicamos paso a paso cómo funciona cada uno y cuándo usarlos.
Tipos de cocción en kamado: qué resultados puedes conseguir
Una vez entendido el método, llega la parte más práctica: qué tipo de cocción buscas.
En el kamado puedes lograr desde un sellado intenso y rápido hasta una cocción lenta que deshace la carne, pasando por horneados, ahumados suaves o asados prolongados.
Cada tipo de cocción responde a una intención distinta:
- textura
- jugosidad
- intensidad de sabor
- tiempo disponible
👉 Para ver todos los escenarios posibles y aprender a elegir bien en cada caso, te recomendamos la guía sobre tipos de cocción en el kamado.
Recetas en kamado: cuando la técnica se convierte en comida
La técnica solo tiene sentido cuando llega al plato. Por eso, el siguiente paso natural es aplicar todo lo aprendido a recetas reales, pensadas específicamente para kamado.
Aquí no se trata solo de ingredientes, sino de entender:
- por qué esa receta usa calor directo o indirecto
- cuándo abrir o no el domo
- cómo ajustar la ventilación
- y qué errores evitar
👉 En nuestra sección de recetas en kamado encontrarás platos organizados por tipo, con explicaciones claras para que no tengas que improvisar.
Cómo encaja todo al cocinar en un kamado
Para cocinar bien en un kamado no necesitas memorizarlo todo, sino entender el orden lógico:
- Decides el método → cómo generar el calor
- Eliges el tipo de cocción → qué resultado buscas
- Aplicas una receta → llevando la teoría a la práctica
Cuando todo encaja, cocinar se vuelve fluido y predecible. El kamado deja de intimidar y empieza a responder exactamente como esperas.
Explora cocinar en kamado en profundidad
Si quieres avanzar paso a paso, te recomendamos explorar estas guías clave:

Métodos de cocción en kamado según la temperatura

Tipos de cocción en kamado

Recetas en kamado: carnes, pescados, panes y postres
- 👉 Métodos de cocción en el kamado: aprende a manejar el fuego y el calor
- 👉 Tipos de cocción en el kamado: decide cómo quieres cocinar cada alimento
- 👉 Recetas en kamado: aplica la técnica con platos reales y bien explicados
Cada una profundiza en un aspecto distinto, pero juntas forman una visión completa de lo que significa cocinar en un kamado de verdad.
Cocinar en kamado es aprender a controlar, no a forzar
El kamado no se domina con prisas. Se entiende observando, ajustando y respetando el proceso. Cuando dejas de pelearte con él y empiezas a escucharlo, el resultado cambia por completo.
Esta página es tu punto de partida. A partir de aquí, el fuego ya no es un problema: es una herramienta.